Con ruptura con las Cámaras de Comercio más grandes del país cierra Concanaco el 2021
Actualizado: 2 ene 2022

31 / 12 / 2021
Con ánimo decaído los empresarios de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) concluyen el año, sin lograr cicatrizar las fracturas internas que dejó la elección que se realizó a modo para imponer en septiembre pasado a Héctor Tejada Shaar, como presidente, quién alejó totalmente de su cúpula a las cámaras de comercio del país.
En relatos del personal y de empresarios, el fraude de la elección de Tejada Shaar en septiembre de 2021 se planeó y cocinó desde el hotel Barceló, ubicado en la avenida Reforma, donde el director general de Concanaco, Belgio Amaya junto con las directoras de: Atención a Cámaras, Logística y Jurídico y Contabilidad, Miriam, Sauza Colín, Tania Velázquez Martínez y Patricia Cárdenas, se reunieron con Héctor Tejada para organizar la elección a su favor.
Cuentan que a partir del 6 de septiembre la sede de trabajo del personal de la confederación, entre los que se encontraban las directoras de Turismo, Griselda Zúñiga y de Comunicación Social, Yoisi Moguel se trasladó al centro de negocios del Barceló por el temor a que el grupo disidente encabezado por el empresario de Monterrey, Juan Carlos Pérez Góngora, se apersonaran a las instalaciones de Concanaco Servytur en Balderas 144, para exigir que la elección que estaba programada para el 9 de septiembre se llevara a cabo el 29 del mismo mes, como se aprobó originalmente por los consejeros de la confederación.
El miedo creció cuando se enteraron de que los disidentes habían convocado a una asamblea para el 7 de septiembre, donde participarían las cámaras que estaban en desacuerdo con las decisiones de sus líderes empresariales, situación que puso en total riesgo la Asamblea del 9 de septiembre, porque ya no se contaba con el cuórum requerido.
Al centro de negocios del hotel citaron solo al personal considerado el círculo más cercano y de total confianza, para concluir con los preparativos de la asamblea electiva del 9 de septiembre, que tenía como encomienda colocar a Héctor Tejada en la presidencia de la Concanaco Servytur.
El trabajo de los directivos de la Concanaco fue dirigido por los coordinadores de campaña del candidato Héctor Tejada, pues sabían que tenían perdida la votación, pues los números no les favorecían en lo más mínimo.
En el Barceló las instrucciones de cómo organizar la logística del evento las dictaba por teléfono Octavio de la Torre, Javier Solís y Héctor Tejada al personal de Concanaco encabezado por Belgio Amaya, al igual que al grupo de abogados que preparaban la defensa contra la asamblea de los disidentes.
El 7 de septiembre aumenta el riesgo de no realizarse la asamblea, pues más de 150 cámaras habían participado en la asamblea de los disidentes, mismas que confirmaron su asistencia a la del día 9, por lo tanto, el número de votantes ya no cuadraba para el triunfo de Tejada ni permitía tener el cuórum requerido.
El 8 de septiembre, una noche antes de la Asamblea Electiva, el candidato Héctor Tejada acompañado de su operador Javier Solís, acudió al hotel Barceló para reunirse con los directivos de Conanao, entre ellos el secretario General, Manuel Rodríguez Villamil, el director General de la confederación y el asesor contable de la Concanaco, al igual que con el grupo de abogados.
En la reunión del Barceló con Héctor Tejada y el secretario general de la Concanaco, Manuel Villamil participaron Miriam Sauza, Tania Velázquez, Virginia Martínez, Patricia Cárdenas y Belgio Amaya, pues era urgente cubrir el vacío que dejaba el gran número de asambleístas con derecho a votar que no acudirían a la asamblea, del 9 de septiembre, en el Foresta Jardín Ponsá.
La instrucción al personal fue clara, movilizar a las cámaras más cercanas a la Ciudad de México con más gente de la que debía participar de manera oficial, se les pidió invitar a más personas de sus consejos, para sustituir a consejeros, presidentes y demás asambleístas.
También, se verificaba que cámaras no asistirían para dar su representación a los acompañantes que fueran llegando y en apariencia tener cuórum la votación.
En el mismo hotel, Javier Solís llamaba a los presidentes de las Cámaras de Comercio que participaron en la reunión de los disidentes, para amenazarlos de que serían demandados jurídicamente por asistir a una asamblea ilegal el 7 de septiembre, de no presentarse al jardín Ponsá el 9 de septiembre.
El personal también habló con los presidentes de cámaras para conocer el motivo por el cual no asistiría a la asamblea, la sorpresa fue que la mayoría dijo que no estaban de acuerdo con el cambio de fecha de la reunión nacional y la forma de actuar del Consejo Directivo de la Concanaco, ya que se permitió a Tejada Shaar asumir el control de la confederación antes de ser electo.
Aseguran que la Asamblea estaba tan preparada, que desde meses antes a la elección el propio Héctor Tejada y su grupo comenzaron a asumir el control de la Concanaco, incluso en plena campaña realizaron una serie de conferencias virtuales utilizando todos los recursos y medios de la confederación, para llegar su presencia a las cámaras empresariales.
A través de la Concanaco se difundió la imagen de la campaña de Héctor Tejada, así como su slogan Unidos en Acción Positivas, lo cual ocasionó gran enojo en muchas cámaras que consideraron una ofensa a la democracia empresarial.
Guillermo Romero, Darío Mercado, Octavio de la Torre, Joseph Rodríguez, Héctor Bautista quienes tenían una función específica en la campaña del empresario de León, Guanajuato participaron en conferencias dirigidas a las cámaras con temas relacionados con los cargos que actualmente ostentan en la Concanaco.
























































































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