Pablo Trejo presenta reforma para que la cocina tradicional sea considerada como patrimonio de la CDMX
- Voz de la Sociedad

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12 / 05 / 2026
Con el fin de que la cocina tradicional sea reconocida y salvaguardada formalmente en la Ley de Fomento Cultural, Pablo Trejo Pérez, diputado del PRD en el Congreso capitalino, presentó una iniciativa para protegerla y que la cocina sea considerada Patrimonio de la Ciudad de México.
En tribuna destacó que, aunque la UNESCO otorgó este reconocimiento a nivel mundial desde 2010, la legislación local aún presenta vacíos que dejan al ecosistema alimentario vulnerable ante los riesgos de la globalización y la apropiación cultural.
La propuesta busca adicionar las fracciones III Bis al artículo 4 y XVII Bis al artículo 5 de la mencionada ley para establecer una definición formal de cocina tradicional y generar obligaciones vinculantes para que las autoridades diseñen políticas públicas, ferias y programas de fomento específicos.
El diputado del Distrito 15 de Iztacalco enfatizó que esta reforma responde a una necesidad de memoria cultural y atiende a una realidad económica contundente, ya que la industria de alimentos y bebidas representa históricamente 31 de cada 100 establecimientos de servicios en el país.
Este cambio legislativo impactaría directamente en el bienestar de productores de las chinampas de Xochimilco y las parcelas de Milpa Alta, así como en las mujeres que encabezan fondas y mercados.
El legislador subrayó que las mujeres y cocineras tradicionales han sido las verdaderas guardianas de este saber ancestral, por lo que elevar su labor a rango de protección legal es un acto de justicia que dignifica su rol como pilares de la soberanía alimentaria y el tejido social.
Con esta armonización legal respecto al Artículo 8 de la Constitución local, se garantiza el derecho a la memoria y se dota a las comunidades de certeza jurídica para evitar que sus saberes sean comercializados sin un beneficio directo para sus creadores. La iniciativa define a la cocina tradicional como un bien cultural dinámico cuya titularidad reside legítimamente en las comunidades que la preservan día con día.
Por último, Pablo Trejo hizo un llamado a sus colegas para legislar con el corazón puesto en cada hogar, defendiendo la diversidad frente a la homogeneización y asegurando que el aroma de los platillos tradicionales siga siendo el núcleo de la cohesión comunitaria y el orgullo de las futuras generaciones.
La proposición fue turnada a la Comisión de Derechos Culturales para su análisis discusión y eventual aprobación.







































































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