Hacer obligatorio la separación de los residuos sanitarios infecciosos en la CDMX

24 / 01 / 2021
Decretar como obligatorio separar en bolsas especiales, la basura sanitaria infecciosa como guantes, cubrebocas, caretas usadas, pañuelos desechables, abatelenguas , jeringas desechables, cepillos dentales, o ropa de personas fallecidas por COVID-19, para evitar mayores contagios; ya que muchas personas los depositan en la vía pública, tiraderos clandestinos, o revuelta con la basura convencional, solicita Víctor Hugo Lobo Román, presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, al Gobierno de la Ciudad de México.
Indica que al hacer obligatorio la separación de los residuos sanitarios infecciosos, se protege a un sector altamente vulnerable como los 30 mil trabajadores, voluntarios y sindicalizados que todos los días realizan la noble función de recolectar la basura domiciliaria, se protege también a sus familias; se coadyuva para detener el contagio acumulado de un millón 752 mil casos positivos; y, sobre todo, se atiende un problema de salud pública que eventualmente podría significar una importante fuente de contagio del SARS COV-2.
En esta lógica Lobo Román considera que el Gobierno de la ciudad en coordinación con las autoridades sanitarias federales deben establecer un Protocolo de Seguridad Sanitaria para el manejo de los desperdicios peligrosos en toda la cadena productiva, desde la generación y separación en los domicilios, pasando por su recolección, transporte y tratamiento en las estaciones de transferencia, o bien en las plantas de selección de residuos sólidos.
Recuerda que algunos decretos están diseñados para proteger los intereses de los países o de los estados cuando se enfrentan a diversas situaciones de emergencia o en los casos en los que necesita un reglamento con carácter de urgencia y no hay tiempo para realizar un proceso que implica su autorización.
El también coordinador de la bancada del PRD en el Congreso de la ciudad, subrayó que los capitalinos tenemos la obligación moral de extremar todas las medidas de prevención y control sanitario, pues nos encontramos en el peor momento de la enfermedad provocada por el COVID-19 y el panorama a futuro advierte que ésta situación se agravará en las próximas semanas y eventualmente meses, en tanto no se inicie una vacunación masiva eficaz.
Agrega que la ciudadanía desconoce cómo procesar los desechos sanitarios y en muchas ocasiones los deposita en plena vía pública o bien, los incorpora con la basura tradicional, lo cual representa un grave riesgo de contagio, ya que los virus COVID -19 se mantienen activos durante 72 horas en objetos y superficies.
Menciona que cada capitalino produce en promedio 1.37 kilogramos de desechos sólidos al día o media tonelada al año. Es decir, que en la CDMX se producen 13 mil toneladas de basura cada día de las cuales la Central de Abasto aporta entre 500 y 800 toneladas de materia orgánica, en tanto que los desechos electrónicos alcanza 2 .7 toneladas.
En estas condiciones, la administración del manejo de los residuos sólidos en la ciudad de México representa un enorme desafío para el gobierno central, ya que tan sólo en la recolección participan alrededor de 28 mil trabajadores , de los cuales 18 mil son sindicalizados pertenecientes a la sección 1 del SUTGDF y más de 10 mil voluntarios que sin ser reconocidos como trabajadores, son una pieza imprescindible en el proceso de recolección y sus ingresos se limitan exclusivamente a los que obtienen por la venta de desechos reciclables o por las propinas que obtienen de los vecinos.
Sus condiciones laborables son precarias, conllevan importantes riesgos, y carecen de seguridad social y laboral.
Subraya que la separación de basura no es homogénea en ninguna alcaldía pues depende de los acuerdos suscritos por cada una, así por ejemplo, mientras en Milpa Alta la separación de residuos es de 70 por ciento; en Álvaro Obregón y Gustavo A. Madero sólo se separa el 20 por ciento del total de los residuos sólidos recolectados.
Lobo Román señala que aún cuando se pudiera considerar un exceso reclasificar la basura que se genera en los hogares en tres rubros: Orgánica, Inorgánica, y Sanitaria infecciosa, los capitalinos están conscientes de que se requiere esta separación para reducir el nivel de contagios en la capital del país, proteger a los trabajadores de limpia, y abatir un problema de salud pública.
Colocar las jeringas, aplicadores de algodón y abatelenguas, cepillos dentales, cubrebocas, mascarillas, ropa y objetos de aseo personal de pacientes fallecidos por COVID-19, tendrían que ser depositados en bolsas especiales, perfectamente cerradas, de preferencia de color rojo o bien con la leyenda de “basura infecciosa”.
























































































Comentarios