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Muere el gran artista plástico oaxaqueño Francisco Toledo a los 79 años

5 sept 2019
2 min de lectura

05 / 09 / 2019



Fue un destacado pintor, escultor, ceramista, promotor cultural, filántropo, ambientalista, activista y luchador social y con un amplio reconocimiento internacional por sus obras.


Nació en Juchitán, Oaxaca, el 17 de julio de 1940. Sus padres fueron Francisco López Orozco y Florencia Toledo Nolasco, quienes desde muy pequeño le inculcaron el amor por la cultura indígena y el arte.


En el año 1959 tuvo la oportunidad de exhibir sus obras en la galería Antonio Souza y en el Fort Worth Center, en Texas.


Gracias a una beca se fue a París a estudiar y trabajar, ahí profundizó la técnica de grabado.


En su arte reflejó un gran aprecio por la estética de la naturaleza, particularmente la de animales que no son convencionalmente asociados con la belleza como monos, murciélagos, iguanas, sapos e insectos.


En su escultura tiene dos formas de expresión, una donde representa cosas del mundo natural, específicamente bestiarios de distintos animales y otro donde se despega totalmente de la realidad.


El artista zapoteco promovió y difundió la cultura y las artes de su estado originario, Oaxaca, donde residió los últimos años de su vida.


Con apoyo de otras instituciones fundó en octubre de 1997 el Taller Arte Papel Oaxaca, instalado en la antigua planta hidroeléctrica "La Soledad", en San Agustín Etla. Dentro de este contexto, fundó Ediciones Toledo, que en 1983 publicó su primer libro, y en 1988 fundó el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO).


Creó en 2006 el Centro de las Artes San Agustín (CaSa) en San Agustín Etla, 17 km al norte de Oaxaca de Juárez, el primer centro de arte ecológico de Latinoamérica, en donde se produce y estudia fotografía, gráfica digital, diseño textil, así como preservación del patrimonio y arte enfocados al medio ambiente.


Otros de los proyectos que apoyó son: la Biblioteca para Invidentes Jorge Luis Borges, el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo, el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO), el Cine Club El Pochote, el Jardín Etnobotánico, la Fonoteca Eduardo Mata, la Biblioteca Francisco de Burgoa, las revistas Guchachi Reza (Iguana Rajada) y Alcaraván, la Casa de Matemáticas de Oaxaca y muchos otros.


Se le distinguió con el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Bellas Artes en 1998​ y el Premio Príncipe Claus en 2000.


En 2005 recibió el Premio Right Livelihood por su dedicación a la protección y mejora de la herencia, ambiente y vida de la comunidad de Oaxaca.


Y en 2007, el consejo universitario de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) lo distinguió con un Doctorado Honoris Causa por su labor en el mundo de las artes.


Diseñó la urna en donde desde junio de 2011 descansan las cenizas del escritor Carlos Monsiváis en la Sala de Lectura del Museo del Estanquillo, la pieza es de barro pintada al óleo, que simboliza a un gato que juega con una pelota.


Francisco Toledo, en 2015 entrega el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) a Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), una colección de más de 125 mil objetos, entre los que destacan fotografías del siglo XIX y documentos del siglo XX, siendo de las Donaciones más grandes, culturalmente hablando, incluido en la donación se encuentran dos edificios, donde actualmente se encuentra ubicado el IAGO.

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