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El corazón de la materia, una obra que invita reflexionar sobre la vinculación del ser humano con la

19 abr 2017
3 min de lectura


La obra El corazón de la materia, una obra que invita a reflexionar sobre la vinculación del ser humano con la tierra y la naturaleza, la vida azarosa de Pierre Teilhard De Chardin (Orcines, Francia, 1881- Nueva York, Estados Unidos, 1955) será narrada en esta obra por el jesuita, escrita por José Ramón Enríquez, José María de Tavira y Luis de Tavira, se estrenó este miércoles 19 de abril en el Teatro de las Artes del Centro Nacional de las Artes (Cenart).


La temporada de la obra es desde este 19 de abril al 14 de mayo (a excepción del 26, 27 y 28 de abril y del 5 y 10 de mayo).


Luis de Tavira, describió al montaje como una puesta que versará sobre el pensamiento del paleontólogo, filósofo, teólogo y poeta, y sus aportaciones al mundo actual; al tiempo que invitará al espectador a reflexionar sobre la vinculación del ser humano con la tierra y la naturaleza.


El dramaturgo y director, creador emérito del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fonca, expuso que El corazón de la materia, Teilhard, el jesuita se centra en la figura de un hombre emblemático, que intentó conciliar lo que para la modernidad había sido un dilema irresoluble entre la fe y la ciencia que atañe a todos, creyentes y no creyentes.


El Premio Nacional de Ciencias y Artes 20016 en el área de Bellas Artes refiere que el montaje es una ficción documental e histórica realizado con las libertades que da el teatro para hacer una síntesis. “El teatro es selección, y eso implica el que tengamos que cambiar cierto orden de hechos y reunir distintos eventos en una misma escena”.


Agrega que la conciliación entre ciencia y fe no fue fácil para Pierre Teilhard De Chardin, pues implicó la incomprensión de los dos horizontes: el de los científicos ya que era un hombre que afirmaba su fe, y el de la iglesia, que no podía permitir se afirmara lo que para los religiosos eran teorías que contradecían las visiones teológicas.


El ex titular de la Compañía Nacional de Teatro, comenta que para la creación de esta puesta escénica se cuestionó junto con José Ramón Enríquez y José María de Tavira cómo mostrar a los hombres comprometidos con la vocación evangelizadora y su compromiso con la construcción de la sociedad humana.


“Nuestro país y buena parte del mundo se debate en una batalla decisiva entre civilidad y barbarie, en los tiempos que vivimos de catástrofe, de crisis ecológica y social es el momento de preguntarnos a dónde va el mundo y por la esperanza de la sociedad humana”.


“Dónde podemos encontrar los fundamentos para pensar en el futuro de los jóvenes, de los niños y de los que aún no han nacido, en la devastación del mundo que estamos viviendo”.


En ese sentido, dice Luis de Tavira, la obra busca plasmar la presencia y memoria de un hombre que mostró su fe y compromiso con los hombres, ya que el teatro está llamado a ser la construcción de la conciencia y dar un testimonio de que el cambio es posible.


“Debemos darnos cuenta de que todos estamos llamados a asumir el problema de nuestro tiempo, a preguntarnos por el futuro. Quien se pregunta por el futuro, se pregunta por la esperanza y sobre el dónde está su fundamento”.


Luis de Tavira manifiesta que la puesta es un espectáculo diverso y poderoso que transita por el principio del siglo XX en Europa, exponiendo a un hombre comprometido con sus semejantes, leal y fiel, quien tuvo dificultades con su iglesia, a la que obedece por congruencia.


“La obra será una concatenación de escenas autónomas que recorren vertiginosamente distintas dimensiones que al principio pueden extrañar al espectador, pero conforme avanza la obra se verá cómo están entretejidas las dimensiones. Se inicia con la catástrofe de Chernóbil, un niño encuentra una piedra y descubre que está viva, detonando la vocación espiritual de un geólogo.


“La historia se entreteje poco a poco, recorriendo el desarrollo de la vida de este hombre. El espectador podrá abrazar la complejidad y amplitud que pretendemos”, puntualiza Luis de Tavira.


Por su parte, el productor del montaje, el padre Enrique González Torres, explica que la gestión de la obra llevó dos años, y que el principal objetivo es presentar a un “gran hombre” que ilumine a la sociedad actual y a sus jóvenes.


“Pierre Teilhard es una figura que incidió mucho en el Concilio Vaticano II y en la evolución del pensamiento de la iglesia. La obra presenta las tribulaciones de su vida, dolores e incomprensiones, así como la grandeza de su pensamiento que ha incidido en lo que vivimos actualmente”.


El Corazón de la materia. Teilhard, el jesuita contará con las actuaciones de José María de Tavira, José Caballero, Laura Almela, Marina de Tavira, Miguel Flores, Raúl Briones, Mauricio, Isabel Ruiz, Jeovanni Sánchez, Raúl Adalid, Ana Clara Castañón, Asur Zagada, Eugenio Rubio, Carlos Ordóñez, Juan Carlos Vives, Evanivaldo Correa, Tadeo Rojas de Tavira, Ignacio de Tavira Weiss y Alan Corki.



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