Dos momentos del 2016

El 8 de noviembre es electo presidente el conservador derechista Donald Trump
El 25 de noviembre, muere el comandante Fidel Alejandro Castro Ruz
En los primeros días del mes de noviembre, 8 de noviembre, como resultado de un atropellado proceso electoral, es declarado Presidente de los Estados Unidos el conservador derechista Donald Trump.
Donald John Trump nació en la ciudad de Nueva York, 14 de junio de 1946 y es un empresario político. A su triunfo en las elecciones presidenciales puede ser el próximo presidente de los Estados Unidos, una vez que se haya pronunciado el Colegio Electoral. Si el resultado le favorece asumirá el cargo como el 45° presidente de la Unión el 20 de enero de 2017.
Como empresario es presidente de la Trump Organization y fundador de la empresa de hotel y juegos de azar Trump Entertainment Resorts, propiedad de Carl Icahn; es además una celebridad televisiva, y entre otras cosas fue el presentador del programa de telerrealidad The Apprentice, de la NBC, entre 2004 y 2015.
Su campaña para obtener la candidatura republicana a la Casa Blanca para las elecciones de 2016, se ha señalado, “se vio caracterizada desde su inicio por una gran atención mediática a nivel nacional e internacional debido a la sucesión de declaraciones polémicas por parte de Trump. Sus propuestas más repetidas consisten en la construcción de un muro a lo largo de la frontera con México y una política dura contra la inmigración ilegal, además de una prohibición temporal de la entrada de musulmanes en los Estados Unidos. En lo económico, aboga por modificar la política comercial del país y fortalecer la producción nacional en detrimento de la deslocalización, en consonancia con posiciones proteccionistas".
Conocida es su posición ante Cuba y todo lo que tenga la menor forma de izquierda. En torno a la muerte de Fidel, Trump expresó la amenaza de que si Cuba no se abre más a las exigencias de los Estados Unidos, con Trump por supuesto, se desconocerían los avances alcanzados y se endurecerá el trato.
En la campaña electoral, Donald Trump se expresó de manera que en ofenden a los mexicanos como pueblo, además dijo de una serie de acciones en contra de los migrantes que realizará en caso de ser presidente, aun cuando el mismo es descendiente de migrantes.
La construcción de un muro en la frontera de México con los Estados Unidos de Norteamérica que pagarían además los mexicanos; la deportación masiva de migrantes mexicanos, latinos y de cualquier nacionalidad.
Puntualmente esas medidas son: 1, un muro fronterizo, 2, bloquear remesas, 3, aumentar el costo de las visas, 4, guerra comercial, 5, deportar a 11 millones de inmigrantes indocumentados, y 6, debilitamiento del peso frente al dólar.
Los planes del presidente electo Donald Trump es deportar a millones de indocumentados en cuanto llegue a la Casa Blanca, el 20 de enero del 2017, gobernadores, alcaldes y mandos policiacos de varias ciudades han alzado la voz para advertir que protegerán a los inmigrantes.
En la última sesión del Constituyente Democrático Popular, una federación de ciudadanos y organizaciones sociales, sindicales, gremiales y culturales de la Ciudad de México, por conducto de uno de sus diputados expresó su rechazo y propuso reconocer el alto valor humano, saludar y declarar ciudades hermanas de la Ciudad de México a las ciudades de Nueva York, Chicago y los Ángeles del sur de Estados Unidos que se han declarado como ciudades refugio de los migrantes que son objeto de redadas para deportarlos, separando a padres de hijos y destruyendo familias.
Las ciudades de Nueva York, Chicago y Los Ángeles se han declarado como grandes ciudades santuarios para inmigrantes, se han rebelado y prometen combatir el plan de deportación de indocumentados del presidente electo de Estados Unidos, el republicano Donald Trump.
La promesa de Trump de deportar hasta 3 millones de inmigrantes indocumentados va contra todo lo que es grandioso en Nueva York, dijo su alcalde, que además afirmó si es necesario, la ciudad eliminará a fin de año la base de datos con nombres de cientos de miles de indocumentados que han recibido una tarjeta de identificación municipal y que podría servir al gobierno de Trump para identificar y deportar inmigrantes.
Los alcaldes de Boston, Providence, Chicago, Nueva Jersey, Seattle, Filadelfia, Los Ángeles, San Francisco y Washington, han hecho declaraciones de rebelión como ciudades santuarios que no persiguen a los indocumentados por haber violado la ley migratoria federal y que a veces les otorgan documentos como licencia de conducir o tarjeta de identificación municipal.
Donald Trump tomará posesión como presidente el 20 de enero del 2017 y hay el temor real de deportaciones masivas.
En el otro extremo se ha señalado el cierre de fronteras y bajado la migración porque las fronteras están cerradas como nunca antes. Con Trump, México puede pasar de país de tránsito a país de destino, afirmó Alejandro Solalinde, defensor de derechos humanos.
El 25 de noviembre, muere el comandante Fidel Alejandro Castro Ruz.
La tarde de sol medio brillante, de los últimos años del siglo XX y los primeros 16 años del siglo XXI, de un momento a otro se tornó gris, con nubes negras de anuncio de tormenta y tiempo difícil.
Durante 30 años en la región central y sur de América, se llegó a hablar de muchos proyectos entre actores de una izquierda radical que llego al poder mediante las armas, de actores de una izquierda que se sacudía después de la etapa de las dictaduras para por la vía electoral asumir la presidencia de sus estados, en formas más a menos moderadas, y de actores de una izquierda que había empeñado su conducta en no querer pelear e ir más allá de un límite neoliberal, de coexistir con y para el libre mercado, como buen administrador o como buen garante gerente de un orden.
Se tuvo el acceso al primer puesto de gobierno, la presidencia de la república, más no al poder político en la sencilla razón que se ajustaba el actuar a las leyes de un orden establecido.
Así se vio en Chile el primer país en que se aplicó las políticas neoliberales con toda la fuerza y en que se marcó como se actuaría frente a una izquierda exigente; así se vio en Argentina y el Ecuador, así fue en Brasil, Bolivia y Venezuela.
Se habló de los sueños políticos integradores de Simón Bolívar y de José Martí; se habló de la integración de un mercado, mercado, para fortalecer economías locales para condiciones de libertad y soberanía frente a los poderes económicos, surgidos del orden de la segunda guerra mundial, aunque en sus suelos no se hubiese hecho un disparo.
A las condiciones objetivas, a la correlación de fuerzas, que debe de verse de manera objetiva, se tiene a Chile, Argentina y Brasil con fuertes golpes de derecha que llevaron a derrotas legalistas y electorales parlamentarias; a Venezuela atrapada en un capítulo de asedio continuo con un gobierno que no atina a marcar espacios que la muestren legitima quedando en una sensación de soledad; a un Ecuador y Bolivia resistiendo con todo, que no se deja vencer pero que el fuerte viento les hace emplear mucha energía para defenderse; y a una Cuba sin Fidel, momento difícil pero real y que ya está aquí, por lo que el estado y la dirigencia política deberá hacer su mejor esfuerzo, defender lo alcanzado y construir un camino propio que le muestre como legítimamente gobernante y solido triunfador.
Fidel Castro muere el 26 de noviembre del 2016 y en ese momento se cierra un ciclo de lucha en América. Ciclo que fue desde el mostrar la posibilidad de las armas a la posibilidad de las urnas.
Al momento se tienen dos circunstancias, con la elección de un presidente de los Estados Unidos con una posición cruda de derecha conservadora y una real correlación de fuerza desfavorable con la ausencia física de Fidel Castro como líder conductor de gran peso moral.
La derecha imperialista se dejó ver alegre ante estas dos situaciones pero al siguiente momento se tuvo preocupada, pues a las condiciones objetivas que dictan el capital dan a la conciencia social y se tiene el que en un momento apareciera un Fidel, un Che, un Camilo, un Zapata, un Villa, una Carmen, un Flores Magón del siglo XXI con el nombre de Juan o de un José o un Pedro en un país pobre y explotado de América o de otras latitudes del mundo con el hermoso y legitimo sueño de la igualdad.
























































































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