ANTE EL AGOTAMIENTO DE LEYES Y EL AUMENTO DE LA INSEGURIDAD ENTRA EN VIGOR NUEVO SISTEMA DE JUSTICIA

Entró en vigor el Nuevo Sistema de Justicia Penal en el país en los primeros minutos de este 18 de junio, debido a que ante el paso del tiempo, el sistema de Justicia Penal mostró claros signos de agotamiento, de manera marcada ante el aumento de la violencia e inseguridad que se registró en el país, durante la primera década de este siglo, señala Enrique Peña Nieto, Presidente de la República, al dar el malletazo para su implementación en el Altar a la Patria, en Chapultepec.
Precisa que la Sociedad Civil alzó su voz, con vigor y ánimo de proporciones nunca antes vistas, para demandar y contribuir a un cambio cualitativo en materia de Justicia Penal.
Peña Nieto expresa que con espíritu constructivo, tenacidad y perseverancia, lograron que el Estado Mexicano, en su conjunto, llevara a cabo un esfuerzo inédito de transformación institucional. “Eso es, precisamente, lo que estamos celebrando este día".
"Éste es un momento histórico para el país. Los mexicanos podemos y debemos sentirnos orgullosos, por haber hecho realidad, la transformación jurídica más trascendente de los últimos 100 años", indica ante gobernadores y funcionarios federales.
Destaca el Presidente de la República que en los últimos 8 años se han invertido más de 21 mil millones de pesos en la implementación de la Reforma, 89 por ciento de los cuales se han ejercido en esta Administración.
Con la implementación de del Nuevo Sistema de Justicia Penal, se ha dado un paso decisivo para brindar a la sociedad una justicia más cercana, transparente y eficaz.
Menciona que el jefe de Gobierno y los gobernadores impulsaron decididamente el proceso, pues lo acredita la capacitación de más de 400 mil operadores del Sistema y de más de 240 mil elementos de seguridad pública.
Asimismo las procuradurías y fiscalías, han emprendido un ambicioso proceso de modernización y restructuración interno, para estar a la altura de esta transformación.
Se crearon o reformaron 21 leyes federales o nacionales, y se modificaron más de 350 leyes locales, indica.

“Hoy, México tiene nuevas leyes, nuevas instituciones, nuevos procedimientos e, incluso, nuevos espacios físicos, para transformar la Justicia Penal”.
"Pero lo más importante, es que el elemento humano asuma la trascendencia del cambio que estamos emprendiendo. De esta manera, lograremos que el Derecho cumpla su máximo fin: brindar Justicia.
Hagamos del nuevo Sistema, el emblema de un país comprometido con la legalidad y el Estado de Derecho", refiere el Ejecutivo Federal.
A su vez, Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación, agrega que la finalidad el Nuevo Sistema de Justicia Penal es combatir la impunidad, castigar a los culpables y proteger a las víctimas, así como resolver el marco de la Ley y nunca fuera del derecho.
Dice que cuando alguien sufra un delito, las instituciones respondan con resultados y diligencia. “Se trata de que nadie, ni siquiera el más vulnerable, esté desprotegido, y nadie ni siquiera el más fuerte, pueda actuar con impunidad”.
Por su parte, Edgar Elías Azar, presidente de la Conferencia Nacional de los Tribunales de Justicia, manifiesta que la reforma en materia de justicia se cumplió puntualmente “sin desmayos, claudicaciones, prorrogas, ni interrupciones, pausas ni treguas”, y exalta que la sociedad en instituciones han sido testigos de un trabajo de interés nacional”.
Añade que los mundos de papel en los que muchos se perdían ha cambiado y ahora se tiene la consolidación de un sistema de justicia en el que ya había patologías y rezagos inaceptables.
Miguel Ángel Mancera Espinosa, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, expone es un hecho histórico el inicio en todo el país del Nuevo Sistema de Justicia Penal que implicó la coordinación de voluntades y suma de esfuerzos por parte de gobiernos y entidades de la República Mexicana y que ahora requiere el trabajo coordinado para lograr que sea un modelo útil para la gente, donde haya confianza para acercarse a la justicia.
“hoy nuestro país se encuentra inmerso en un proceso de recomposición institucional” y que la transformación representa una de las más profundas del México moderno, por que “se trata sin duda de un hecho histórico en el que todos los gobiernos estatales y el federal emprendimos la tarea de procurar e impartir justicia de una nueva manera”.
"Un nuevo sistema que sea útil para los más vulnerables; que pueda darle respuesta a los más enojados por la impunidad, la corrupción; una corrupción que logra quitar la venda a quien sostiene la balanza de la justicia", asegura.
El jefe Capitalino refiere que a ocho años de que se iniciara la Reforma de Justicia Penal, hoy culminaron las etapas de preparación y capacitación para dar paso al cumplimiento de alcanzar un nuevo sistema penal eficaz, fuerte y eficiente que se ocupe y preocupe por las víctimas, proteja sus derechos en todas las etapas del procedimiento.


"Para alcanzar esto será necesario continuar trabajando juntos, de manera coordinada para lograr un modelo de sistema penal útil para la gente, y que le sirva a los más vulnerables", comenta.
"Un sistema que verdaderamente resulte ser una manera más sencilla, transparente, justa y expedita de acceder a la justicia; una justicia que con la oralidad pueda dotar al Sistema Penal de mayor transparencia, agilidad y certeza en el ejercicio de juzgadores y servidores públicos", subraya.
Roberto Gil Zuarth, presidente de la Mesa Directiva de la Cámara del Senado, expresa que ha llegado el momento de que entre este Nuevo Sistema de justicia Penal, y en el que el sistema sea tangible para los ciudadanos en todo el país y de cuidar este avance institucional, el sistema no solamente con una actitud absolutamente determinada porque funcione este modelo, sino haciendo bien la tarea que cada uno tiene.
Dice que es un reto mayúsculo, con retos de al otro lado de la puerta, el riesgo, el de la legitimación social que se perciba insuficiente para resolver el reclamo de justicia y la exigencia de combatir y abatir la impunidad.
Jesús Zambrano Grijalva, presidente de la Cámara de Diputados, subraya que el sistema de justicia aplicada hasta hoy en el país, entró en un punto crítico sin lograr el ideal constitucional de una justicia rápida e integral ya que lo caracterizaron procedimientos que al paso de los años derivaron en desorganización, dilación y en pocas ocasiones corrupción en los juzgadores.
El nuevo sistema que entra en vigor es la impartición del siglo 21 es imprescindible para modernizar y actualizar el sistema jurídico y judicial, tiene metas concretas que a través de su desarrollo en el tiempo deberá terminar con el sistema inquisitorio que hasta con la entrada en vigor no se extingue y tiene como característica la lentitud, burocratismo, la excesiva solemnidad, la frecuente corrupción, que está totalmente alejada de la justicia cabal.
Este sistema que entra en vigor tendrá como filosofía ser más ágil y respetuoso de los derechos de la víctima, ofendido e imputado en todas las etapas del procedimiento, contará con ministerios públicos, policía de investigación, de prevención, jueces y magistrados, locales y federales, capacitados pare el desempeño de sus funciones, en este rubro se ha avanzado pero falta por reconocer.
Al hablar Luis María Aguilar Morales, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, puntualiza que la implementación del nuevo sistema de justicia penal significa una “verdadera reforma de Estado” y, por tanto, la sustitución de un mecanismo ineficaz e impotente para atender las necesidades de la vida cotidiana y el combate al crimen organizado.
“El precio que como sociedad hemos pagado por ese rezago y, advierte, ha sido muy alto: el incremento del delito por una creciente impunidad y la pérdida de confianza en las instituciones.
Si bien son muchos los retos por venir, los avances son manifiestos, específica. “No debemos en modo alguno echar las campanas al vuelo”, dice frente al Presidente Peña Nieto. Por sí mismo, el nuevo sistema no resuelve pero sienta las bases del cambio, asevera.
"El éxito de esta etapa de consolidación sólo puede estar precedido de un arduo empeño, incluso con superior calidad al que hemos hecho hasta ahora. Los diversos actores del cambio nos hemos comprometido al firmar el convenio de coordinación, y mantener la comunicación para darle una mejor forma a esta concreción del sistema. Los ojos de la sociedad, más todavía de una sociedad escéptica y dolida están puestos en este nuevo sistema. No podemos fallarles. Los jueces asumimos el mandato popular: dar a todos, sin distinción, sin discriminación, una justicia moderna, eficiente y profesional que resuelva con todo rigor las conductas ilícitas", preocupándonos de igual manera de las víctimas y de resarcir el daño, finaliza.

























































































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