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Romper los círculos de la violencia y de la delincuencia: Papa Francisco

17 feb 2016
3 min de lectura

  • “Los invito a soñar el México que sus hijos se merecen; el México donde no haya personas de primera segunda o de cuarta, sino el México que sabe reconocer en el otro la dignidad de hijo de Dios”.

  • “Estamos a tiempo de reaccionar y transformar, modificar y cambiar, convertir lo que nos está destruyendo como pueblo”.


En su último día por el País, el Papa Francisco visitó Ciudad Juárez Chihuahua, en donde asistió al Centro de Readaptación Social Estatal No.3, ahí expresa que era su deseo por celebrar el Jubileo de la Misericordia con los internos: “Celebrar el Jubileo de la misericordia con ustedes es recordar el camino urgente que debemos tomar para romper los círculos de la violencia y de la delincuencia”.


Hizo una reflexión sobre el desarrollo de un sistema de “salud social” en el cual se procure la generación de una cultura que prevenga las situaciones que acercan a la población a la violencia y por tanto van deteriorando el tejido social. “El problema de la seguridad no se agota solamente encarcelando, sino que es un llamado a intervenir afrontando las causas estructurales y culturales de la inseguridad, que afectan a todo el entramado social.”


Asimismo les pidió a los internos que hablaran con los suyos sobre sus experiencias y así revertir la situación actual. “Quien ha sufrido el dolor al máximo, y que podríamos decir "experimentó el infierno", puede volverse un profeta en la sociedad. Trabajen para que esta sociedad que usa y tira no siga cobrándose víctimas”.


Ahí agradeció el esfuerzo de quienes laboran en el penal, de los capellanes y de los laicos y les alentó a “mantener viva la esperanza del Evangelio de la Misericordia en el reclusorio. “Nos necesitamos los unos a los otros para salir adelante.


“Hermanos siempre me pregunto al entrar a una cárcel, ¿por qué ellos y no yo? y es un misterio de la misericordia divina, pero esa misericordia divina hoy la estamos celebramos todos mirando hacia adelante en la esperanza”, señala.


Después se reunió con diversos representantes del trabajo en el gimnasio del Colegio de Bachilleres del estado de Chihuahua, en donde les manifiesta: “Los invito a soñar el México que sus hijos se merecen; el México donde no haya personas de primera segunda o de cuarta, sino el México que sabe reconocer en el otro la dignidad de hijo de Dios”.


En el encuentro, el Santo Padre se dirigió al estrado e inmediatamente se produjo una ola entre la multitud, la que además empezó a vitorear “¡Francisco, hermano, ya eres mexicano!” y “¡Francisco, amigo, Juárez está contigo!”


Juan Pablo Castañón, Presidente Nacional del Consejo Coordinador Empresarial, quien en su discurso resaltó que la sociedad debe concentrarse en el trabajo digno porque “la persona humana es principio y fin de cualquier actividad económica y política”.


El Santo Padre recordó a las organizaciones de trabajadores y gremios empresariales que “uno de los flagelos más grandes a los que se ven expuestos los jóvenes es la falta de oportunidades de estudio y de trabajo”.


Por ello el Papa Francisco responde que “la mejor inversión es crear oportunidades” a fin de evitar que la pobreza generada sea “caldo de cultivo para que los jóvenes caigan en el círculo del narcotráfico y de violencia”.


El Santo Padre agregó que “la única pretensión de la Doctrina Social de la Iglesia es velar por la integridad de personas y estructuras sociales” cuando ésta se vea “amenazada o reducida a un bien de consumo”.

El Papa refiere que “el lucro y el capital no son un bien por encima del hombre, sino que están al servicio del bien común”.


Cabe destacar que el Sumo Pontífice bendijo la Cruz del Migrante, en donde depositó una ofrenda de flores y rezó la eucaristía.


Luego a unos pasos de la línea fronteriza entre México y Estados Unidos, celebró una misa y ahí expresa: “Estamos a tiempo de reaccionar y transformar, modificar y cambiar, convertir lo que nos está destruyendo como pueblo”.


El Sumo Pontífice recordó al profeta Jonás y se refirió a las mujeres asesinadas de esta frontera y la crisis humanitaria generada por la migración “No más muerte ni explotación, exclamó y denunció las terribles injusticias que sufren los migrantes en su intento por llegar al otro lado.


“Esclavizados, secuestrados, extorsionados, muchos hermanos nuestros son fruto del negocio del tránsito humano”, finaliza.


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