No caer en la tentación de la resignación les pide a los religiosos: Papa Francisco

Mentira que la única forma de vivir es dejando la vida en manos del narcotráfico les dice a los jóvenes
Ante ambientes dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas y el desprecio por la dignidad, el Papa Francisco les pide no caer en la tentación de la resignación a los sacerdotes, religiosos, laicos y seminaristas en Morelia, Michoacán, durante la misa que ofreció.
"¿Cuál puede ser una de las tentaciones que nos podría asediar? ¿Cuál puede ser una de las tentaciones que brota no sólo de contemplar la realidad sino de caminarla? ¿Qué tentación nos puede venir de ambientes muchas veces dominados por la violencia, la corrupción, el tráfico de drogas, el desprecio por la dignidad de la persona, la indiferencia ante el sufrimiento y la precariedad? ¿Qué tentación podemos tener una y otra vez frente a esta realidad que parece haberse convertido en un sistema inamovible?", les dice.
Por ello, el Sumo Pontífice los invitó a orar para no caer en la tentación. "El mismo Jesús lo hizo. Él rezó para que sus discípulos de ayer y de hoy no cayéramos en la tentación".
“Creo que podríamos resumirla en una palabra: Resignación, precisa.
Frente a esta realidad, asegura el Papa Francisco, “nos puede ganar una de las armas preferidas del demonio, la resignación”.
“Una resignación que nos paraliza y nos impide no sólo caminar, sino también hacer camino; una resignación que no sólo nos atemoriza, sino que nos atrinchera en nuestras «sacristías» y aparentes seguridades; una resignación que no sólo nos impide anunciar, sino que nos impide alabar. Una resignación que no sólo nos impide proyectar, sino que nos impide arriesgar y transformar”, refiere.
Hizo memoria del evangelizador, conocido como “Tata Vasco”, que se hizo indio.
La realidad que vivían los indios Purhépechas descritos por él como vendidos, vejados y vagabundos por los mercados, recogiendo las arrebañaduras tiradas por los suelos» lejos de llevarlo a la tentación y de la acedía de la resignación, movió su fe, movió su vida, movió su compasión y lo impulsó a realizar diversas propuestas que fuesen de “respiro” ante esta realidad tan paralizante e injusta.
El Sumo Pontífice les solicita a los religiosos no ser funcionarios de lo divino. "No somos ni queremos ser funcionarios de lo divino, no somos ni queremos ser nunca empleados de Dios, porque somos invitados a participar de su vida, somos invitados a introducirnos en su corazón, un corazón que reza y vive diciendo".
Al término de la misa el Papa se trasladó en el Papa Móvil a la sede del Arzobispado, donde comió con Alberto Suárez Inda, arzobispo de Morelia y tomó un descanso, para después trasladarse a la Catedral y se reunió con niños del catecismo de Morelia, le pidió a Jesús y a la Virgen para que los cuidara.
Les dio un mensaje: “Piensen en su corazón y en la familia que tienen, en los amigos y si están peleados con alguno también piensen en él, para que la virgen los cuide es una manera de hacer amigos y no tantos enemigos porque la vida no es linda con enemigos y el que hace los verdaderos amigos es Dios en nuestro corazón”.

Tras escuchar el canto que interpretó el Coro Monumental de Morelia, el Papa felicitó a todos los integrantes. “Los felicito en serio; el arte, el deporte, ensanchan el alma, hacen crecer bien, no aplastan la vida. Sigan siendo creativos, busquen la belleza, las cosas que duran para siempre. ¡Y nunca, pero nunca, se dejen pisotear por nadie!, les manifiesta.

Posteriormente el Papa Francisco se reunió con 50 mil jóvenes en el “Estadio Morelos”, en Morelia, Michoacán, en donde les expresa que ellos serán siempre la riqueza del país, que “es mentira que la única forma de vivir es dejando la vida en manos del narcotráfico o de todos aquellos que lo único que están haciendo es sembrar destrucción y muerte”.
Hizo énfasis en que “Jesús nunca nos invitaría a ser sicarios, sino que nos llama a ser discípulos. Él nunca nos mandaría a la muerte, sino que todo en Él es una invitación a la vida”.
Exalta que en el mundo actual existen fenómenos y conductas sociales que amenazan y destruyen la esperanza que tienen los jóvenes, así como su posibilidad de conseguir un futuro que valga la pena vivir.
Pidió a los jóvenes “no sean las riquezas materiales las que conduzcan el rumbo de sus vidas”, pero reveló que ellos, y no otra cosa, son la verdadera esperanza y riqueza de México.
“Uno de los mayores tesoros de esta tierra mexicana tiene rostro joven, son sus jóvenes. Sí, son ustedes la riqueza de esta tierra”, indica.
El Papa reitera que siempre los jóvenes serán la riqueza del país, y que por lo tanto, para mantener viva y latente esta riqueza, la esperanza de los jóvenes debe ser defendida y renovada.

“La principal amenaza a la esperanza (de los jóvenes) es hacerte creer que empiezas a ser valioso cuando te disfrazas de ropas, marcas, del último grito de la moda, o cuando te vuelves prestigioso e importante por tener dinero (…) La principal amenaza es cuando uno siente que debe tener plata para comprar todo, incluso el cariño de los demás”, explica.
También manifiesta que “es difícil sentirse la riqueza de una nación cuando no se tienen oportunidades de trabajo digno, posibilidades de estudio y capacitación, cuando no se sienten reconocidos los derechos que terminan impulsándolos a situaciones límites”.
Finalmente en la Nunciatura Apostólica se despidió de los niños con discapacidad dándoles la bendición en su último día en que estará en la Ciudad de México ya que este miércoles saldrá hacia Ciudad Juárez a las 8:45 horas en donde tendrá un día muy intenso con varias actividades y a las 19:15 p.m., saldrá a Roma.
























































































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