Creación del Instituto Nacional de Salarios Mínimos para establecer nuevas estructuras de igualdad y

Presenta ante el pleno de la Cámara de Diputados la iniciativa que reforma el artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en la que se propone la creación del Instituto Nacional de Salarios Mínimos, Productividad y Reparto de Utilidades, como un organismo constitucional autónomo, dotado de autonomía técnica, dedicado de una forma profesional a analizar los diversos factores que intervienen en la determinación de un salario constitucional, el diputado Ariel Juárez, a nombre de la Fracción Parlamentaria de Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).
Explica que históricamente el salario ha representado un componente fundamental del desarrollo económico y del bienestar social, debido a que es el único medio con el que cuentan millones de mexicanos para cubrir sus necesidades básicas y para aspirar a mejorar sus condiciones de vida. El salario mínimo, dice el legislador de Morena, es la suma mínima que deberá pagarse el trabajador, que no puede ser disminuida ni por acuerdo individual ni colectivo, que está garantizada por la ley y puede fijarse para cubrir las necesidades mínimas del trabajador y de su familia, teniendo en consideración las condiciones económicas y sociales de los países. “Esta es una legítima aspiración de cualquier trabajador, acceder mediante el empleo a un nivel de vida decoroso, holgado, digno, con expectativas de desarrollo personal, familiar y colectivo. Sin estas condiciones y sin aspiraciones el trabajo y buena parte de la existencia pierden su razón profunda de ser”, expresa. Sin embargo, lamenta que en México el salario mínimo nunca ha cubierto sus propósitos constitucionales, lo que ha orillado a millones de trabajadores a buscar una forma de resarcir el quebranto. “A partir de entonces, han aumentado las jornadas dobles de trabajo, ha aumentado la informalidad y, sin duda, ha disminuido el nivel de vida de la población”, comenta. En el caso del reparto de utilidades, señala, se ha convertido en una práctica de simulación y de fraude, ya que es un derecho que prácticamente está en extinción en diversos sectores del país, como el comercio y los servicios, donde tiendas de autoservicio departamental y de conveniencia prácticamente han nulificado esta prestación. “La regulación de este derecho tiene muchos huecos que algunos patrones aprovechan para tratar de evitar el pago de utilidades. Muchos contratan a sus trabajadores por honorarios para no tener que darles prestaciones. Las empresas más grandes crean subsidiarias de servicio cuyo único fin es administrar la nómina. Algunos optan por contratar su personal utilizando los servicios de una empresa Outsourcing de recursos humanos”, aunó. Aunado a lo anterior, indica, que enfrentar esta realidad es un asunto de decisión política, para construir acuerdos y atender con urgencia y pertinencia, ya que de nada sirven las reformas si no se traducen en medidas que ayuden a poner un piso más parejo y combatir la desigualdad. “Se necesita tomar decisiones y entrar al fondo del debate. Se necesita alcanzar un verdadero acuerdo nacional. Esta es una reforma imprescindible, urgente y absolutamente pertinente para establecer nuevas estructuras de igualdad y equidad en el país”, finaliza el diputado de Morena.
























































































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