Hasta que el anticapacitismo se haga costumbre: la historia de cuidados de Guz Guevara
- Voz de la Sociedad

- hace 15 horas
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16 / 04 / 2026
Nació con osteogénesis imperfecta, que vuelve su sistema óseo frágil y junto a sus allegados comenzó a crecer en el seno familiar amoroso, pero la realidad fuera de él le mostró un mundo hostil y carente de garantías para hacer su vida cotidiana segura.
Así fue como Guz Guevara sorteó su primer obstáculo al buscar cursar su estudios, donde recibió 20 negativas de distintas escuelas para tener su formación básica, lo que logró y a pesar de la falta de empatía de un sistema que no tiene espacios e instalaciones para personas discapacitadas, lo que le llevo a emprender una lucha para visibilizar las necesidades de su sector.
"Le dijeron a mis padres que si ya tenía una discapacidad física, que no me hicieran un discapacitado mental y así empezamos a buscar escuela y recibí muchas negativas por distintas razones, fui a lugares para personas neurodivergentes, con discapacidades intelectuales, pero yo sólo necesitaba una escuela que tuviera la sensi6 bilidad y condiciones, porque hubo algunos lugares que visitamos y que nos decían que no construirían rampas, ya que los niños las iban a agarrar de resbaladillas", relata el joven luchador social.
No fue sencillo para Guz; sin embargo, gracias a su carácter y alegría transitó su adolescencia y juventud, estudió la universidad y actualmente lleva una década de activismo para visibilizar los.problemas cotidianos de las personas con discapacidad.
En charla con el coordinador Royfid Torres González, durante la Segunda temporada de Qué Roy-o el Podcast el activista señala que con su trabajo en redes sociales y a través de un reality show en el que muestra los retos que día con día tuvo que superar, ha logrado algunos reconocimientos para él y su sector, lucha a la que ha sumado la de los derechos de la comunidad LGBTQ; sin embargo su lucha por los "disca", como les llama, tiene un gran reconocimiento.
"Una vez subí una historia donde caigo en un bache en San Luis Potosí (lugar de origen) y pues de ahí y antes habían surgido varias ideas, de cuando estudié la universidad, que yo grababa a mis amigos y amigas, les tomaba fotos y un día me dijeron que yo apareciera y pues empecé a hablar de los temas que me sucede como disca y heme hoy aquí", narra.
Y es que cuando una persona con discapacidad llega a una casa de manera inesperada se vuelve el satélite de un universo, con necesidades de cuidados muy particulares , que casi siempre son asumidas por la familia, pero esa red de apoyo se extiende en muchas ocasiones y en el caso de Guz, platica "aprendí a gestionarme y a recibir el apoyo que necesitaba, porque todos tienen que hacer sus vidas, trabajar y es entonces cuando entiendes la relevancia de esas labores de cuidados y que gracias a ellos pude desarrollarme y terminar una carrera".
El activista tiene dos hermanos y ha cimbrado las estructuras de la administración pública y mostrado las carencias institucionales para atender a este sector.
"A mis 23 años me vinculo con una asociación civil que se llama Juntos, con la cual sigo teniendo relación e hicimos una campaña para decirle a la gente que las personas con discapacidad también son personas, imagina en pleno 2012 o 2013 y entonces terminé la universidad y me di cuenta que sólo el 5 por ciento de las personas con discapacidad termina la educación superior y que yo era de esos, entonces me dije, hay que presumirlo y crecer con ello, para poder hacer algo por los demás. Para mí ese es el activismo", asegura.
A sus 33 años, Guz es un referente de la lucha por la comunidad LGBTQ, pero continúa su lucha para hacer posible una mejor movilidad para las personas discapacitadas, con sus participaciones e historias,"hasta que el anticapacitismo se haga costumbre", sentencia.







































































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